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EXPERIENCIA DE SANDRA EN POTSDAM, ALEMANIA

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Hola, mi nombre es Sandra y tuve la suerte de ser la elegida para realizar un proyecto sobre la migración a través del cómic en la ciudad de Potsdam (Alemania), gracias a esta organización y a Erasmus+. Aprender disfrutando, es como, en dos palabras, resumiría mi estancia de 10 días en esta encantadora ciudad.

El día 5 de diciembre de 2014 fui camino de Alemania donde mi parada era Berlín para luego poner rumbo en tren a Potsdam, una preciosa ciudad no muy lejos de Berlín.Llegué por la tarde y nada más llegar me recibieron con los brazos abiertos, muy hospitalarios. Ya habían llegado otros participantes, entre ellos mis compañeras de habitación, dos chicas de Estonia, una griega y una alemana, todas muy amables y simpáticas. La convivencia ha sido perfecta, siempre con sonrisas y alegría.

A lo largo de la tarde y de la noche fue llegando más gente, finalmente eran 16 países, cada uno con uno o varios participantes. Pensaba que era la única española del proyecto pero justo a medianoche llegó un muchacho murciano, aunque por supuesto el inglés fue nuestro principal compañero en estos días que, por cierto, se nos han pasado volando.Para los temerosos ante el idioma, que sepan que no ha sido en absoluto un problema ya que todos nos hemos comunicado a la perfección incluso con los que apenas sabían dominarlo.

TC Potsdam 2014 097El proyecto contaba con gran dificultad y sacrificio ya que requería saber de técnicas sobre cómic y el tema de la migración actual en los distintos lugares de Europa; cada país tuvo que exponer la historia de su país en este tema y su actual situación junto con su punto de vista a través de trabajos grupales. Además, eran muchas las horas de trabajo y clases, así el primer día de clase, resumimos los objetivos del proyecto, la organización, las horas de trabajo y nos repartieron el material necesario.

No hubo ningún problema ya que el trabajo final, (el cual presentamos en una exposición) lo hicimos por grupos y cada uno en su grupo aportó sus ideas o sus dibujos para lograr unas historietas divertidas con este tema, de gran interés y complejidad: la migración.También hubo juegos y talleres para mejorar la comunicación y las relaciones, el aprendizaje y las técnicas del dibujo, las distintas culturas y formas de ser… así todo el mundo obtuvo una experiencia irrepetible. Las clases, siempre puntuales y cuyo horario, tras debatirlo y cambiarlo, era de 10 a 13:30 y de 15:00 a 18:30 cada día, se hicieron muy entretenidas y productivas.

La segunda noche nos llevaron a ver un mercado de navidad tradicional en Berlín, ya que era el día de San Nicolás; pudimos adentrarnos en el ambiente navideño y probar las comidas típicas. ¡Alemania es preciosa en Navidad, muchísimas luces, mercados y felicidad en cada rincón! Luego, tuvimos que dibujar lo que más nos había llamado la atención, lo que recordábamos y exponerlo en clase.

Una noche fue la cena intercultural en la que los 16 países integrantes del proyecto presentaron su país a través de exposiciones, comidas, bebidas y costumbres. Fue muy original y todas las especialidades estaban riquísimas.Finalmente, logramos acabar los objetivos antes de lo previsto y logramos que nos dejaran una mañana y una tarde libre para hacer turismo en Potsdam y Berlín.También tuvimos una excursión a Berlín en la que visitamos galerías de arte y tiendas de cómics para observar distintos métodos y formas de proyectar imágenes. Además tuvimos tiempo para ver distintos lugares de la ciudad y realizar un pequeño tour por la misma. Por la tarde nos llevaron a ver un teatro en alemán con subtítulos en inglés muy divertido e interesante.Por supuesto teníamos tiempo libre y, aunque con algunos deberes y presentaciones, siempre sacábamos tiempo para conocernos más y divertirnos, la verdad es que  éramos un grupo muy unido y visitamos lugares y monumentos juntos… ¡no tuvimos tiempo para aburrirnos!

TC Potsdam 2014 533En cuanto al alojamiento, fue una residencia muy acogedora, me encantaba mi habitación, la sala de estar, las salas para las clases y exposiciones… Tengo que señalar también la comida tan rica que hacían los cocineros de la residencia,  era casera y sana y estaba tan buena que ¡todos hemos ganado peso! En mi opinión, era el premio y el placer por el gran trabajo realizado.Cuando se acercaba el día de la despedida, todos preferíamos pensar en un “hasta pronto” más que en un “adiós” ya que con gente así, compartiendo, conviviendo y aprendiendo los unos de los otros en todo momento, merece la pena planear algún reencuentro en el futuro.Me despido dando las gracias a todos los que han hecho de este viaje, de tan sólo unos días, el mejor de mi vida y del que sinceramente no puedo decir nada malo.

Pienso que estos viajes fomentan el conocimiento intercultural, la responsabilidad, el compañerismo y el interés por conocer distintos lugares, personas y culturas; también realza la confianza interior y el temor ante la dificultad del idioma para expresar ideas; es una buena forma de querer progresar y mejorar día a día y por ello recomiendo a los jóvenes que estén dispuestos a disfrutar trabajando que no desaprovechen estas oportunidades, ya que marca un antes y un después y yo, por mi parte y despidiéndome tras realizar mi primera experiencia, ¡estaría dispuesta una y mil veces más a participar en proyectos como este!.

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