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EXPERIENCIA DE VOLUNTARIADO EN FRANCIA

Os presentamos la experiencia de iXONE que han participado en un proyecto de voluntariado del programa Cuerpo Europeo de Solidaridad (CES) en Francia, por un periodo de un 12 meses.

La gente me pregunta si el voluntariado es como otro Erasmus. Irte a vivir un año a Burdeos junto con 18 personas de 10 nacionalidades diferentes puede parecerse a la idea que tenemos del Erasmus tradicional. El Cuerpo Europeo de Voluntariado te permitir irte al extranjero durante un año a cumplir una misión de voluntariado, ¡gratis!

Las gentes en Burdeos son parlanchinas por naturaleza, cualquier persona que pasa por la que calle puede ser diana de un charloteo sin una razón clara. Eso sí, los días en los que volvía con mi familia y amigos, una de las cosas que más apreciaba era poder hablar mis lenguas maternas, sin que mi cerebro tuviera que estar a pleno rendimiento 24/7 para poder comunicarme en un idioma extranjero. 

Vivir un año en una ciudad mágica como Burdeos sin pagar un euro es suficiente razón para decidirte. Francia ha sido muy buen país de acogida, porque como una vez me dijo un bordelais con el que yo bavardais, “la France est un pays accueillant”, Francia es un país “acogedor”. Y sí, he aprendido francés y lo que es aún mejor, he disfrutado aprendiendo: la magia de las palabras que no tienen una traducción tan precisa en otros idiomas y que crean una imagen de la cultura.

Una inmersión de este calado en la cultura y en la ciudad es gracias en gran parte a la labor de mi tutora y mi profesora de francés. Son ellxs los que nos invitan a comer a sus casas, a ir a un museo, a un trekking con sus amigxs. Así, te van introduciendo poco a poco a la cultura y a las tradiciones.

Además de conocer la cultura francesa, he aprendido a cocinar ხაჭაპური georgiano y Kartoffelpuffer alemán, la palabra “dor” del rumano que no tiene traducción directa, cómo hacer un buen café moka, y mucho más que no cabe aquí. Todo esto de la mano de mis compañerxs (y amigxs) de misión. 

La misión dentro de la Maison de l’Europe, la Casa de Europa era expandir los valores europeos y olímpicos. En el día a día, hacíamos diferentes intervenciones: ir a colegios a hablar de nuestros países o a institutos a hablar en castellano con los alumnos, hacer emisiones de radio o pasear a mayores de las residencias dentro un proyecto llamado “En bici sin edad”. Creo que ninguno de mis amigxs ha conseguido todavía entender lo que he hecho durante este año, pero tienen claro que este mix de intervenciones me ha permitido aprender y enriquecerme emocionalmente. 

Así que no; un voluntariado es completamente diferente a un Erasmus. El voluntariado es menos loco, pero más trascendente. Aquí he aprendido a adaptarme a la incertidumbre, a improvisar, a abrir la mente, a convivir con gente y situaciones con las que hace un año se me hubiera hecho imposible. Todo esto gracias a la misión en la Maison de l’Europe, a los otros 18 locxs que se metieron en este proyecto en medio de una pandemia, con los oídos y ojos muy abiertos y la boca cerrada, para dejarse enseñar y para sentir que Europa eres tú. 

Y tu… ¿Cuándo? 


Si quieres recibir más información podemos fijar una cita a través del correo info@intercambia.org

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