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EXPERIENCIA EN BELGICA

Os presentamos la experiencia del grupo que han participado en un CURSO DE FORMACION del programa ERASMUS+ en BELGICA.

Haber tenido la oportunidad de participar en este proyecto ha
sido una de las mejores oportunidades que he podido tener.
Me presento en primer lugar para poder poner en contexto mi
experiencia; soy músico profesional (mis estudios terminados) pero laboralmente llevo algunos años trabajando en el equipo de
actividades de la cadena hotelera Melià. En mi trabajo me dedico a diferentes actividades: miniclub, deportes con adultos,
entretenimiento familiar, realización de shows musicales, decoración temática y sobre todo relaciones públicas con los clientes.
Cuando me aventuré a aplicar para este proyecto realmente no
sabía cómo funcionaba ERASMUS+ y en un principio la organización previa del evento a través de emails con el equipo de Bélgica me dejó una sensación de desorganización y bajó completamente mis expectativas sobre el proyecto. No me considero una persona de rendirme fácilmente y pensé que tanta descoordinación haría que el proyecto saliera bastante regular pero a menudo este tipo de experiencias nos aportan mucho; aprender a improvisar y a trabajar con otras personas partiendo desde cero y con pocos recursos y posibilidades al alcance. Así que decidí que pasara lo que pasase, esto me serviría para aprender.
Y así fue, sólo que al final cumplió y sobrepasó mis expectativas
de una forma que nunca habría imaginado.
Lo mejor de todo el proyecto no ha sido el aprendizaje formal de
las distintas habilidades de animación, sino la calidad humana de los participantes. Me siento completamente afortunada de que el el universo, por llamarlo de alguna forma, haya hecho coincidir a
personas tan impresionantes juntas en una época donde cuesta tanto encontrar calidad humana y disponibilidad en tiempo para unirse a proyectos de este tipo. Hago hincapié en esta idea porque me parece de veras impresionante que de entre todas las personas que podrían haber ido, fuimos nosotros y creo que todos opinarían lo mismo si les preguntaseis. Nunca importó la diferencia de edad, de profesiones, de culturas…todos pudimos disfrutar de todos y aprender unos de otros.
Me llamaba mucho la atención que cada día que nos sentábamos
a comer, la gente cambiaba de mesa para poder conversar con gente distinta cada vez, y nunca noté la sensación de “grupismo” que se suele crear de forma natural en este tipo de eventos. Había muchas personas que compartían idioma y sin embargo no las veías juntas en una mesa.
Todo el mundo intentaba aprender lo máximo de los otros, de sus
vivencias y sus caracteres y esta sensación por si sola ya demuestra mucho de lo que vivimos allí.
Otra de las cosas que me sorprendió gratamente fue la
organización de la limpieza y comidas; todos debíamos participar por turnos y me parece una forma genial de cooperación entre los
participantes. Además el hecho de que las comidas fueran hechas cada día por los miembros de un país hizo que valoráramos mucho los almuerzos y cenas y nos acercásemos más a cada cultura.
Al igual que las noches culturales donde pudimos divertirnos
muchísimo intentando pronunciar otros idiomas, intentando beber bebidas típicas de los países o incluso bailar algunas danzas
tradicionales. Es de admirar la actitud de los participantes que siempre estaban dispuestos a intentar todo lo que se propusiera por más cansados que pudieran estar y esto hacía de cada día un momento especial tanto para los que organizaban cada día como para los espectadores.
No puedo olvidar nombrar a Natasha y a los voluntarios Ingrid y
Sagar; siempre disponibles a ayudar no importa lo absurdas o no que fueran nuestras proposiciones y también puedo decir que han sido un gran ejemplo como personas que han vivido mundo y como organizadores. De ellos he encontrado las ganas en mi de ponerme una nueva meta; yo también quiero ser voluntaria organizadora en un futuro pues no imagino algo que me pudiera llenar más que poder trasmitir a otros todo lo que he aprendido de ellos y de las personas que he conocido en mi vida gracias a mi profesión musical y mi trabajo como animadora.
No puedo más que agradecer a Intercambia, a CODEC Europe y a
todos mis compañeros de TC Bélgica por contribuir a crear una
experiencia que jamás podremos olvidar. Y, he de decir, que tan cierto es como que la mayoría de los participantes se tatuaron una frase del curso para recordar siempre en nuestro futuro todo lo que significó para nosotros y cómo nos ha cambiado Globally Connected, Locally Engaged.


Laura Gallego Sánchez

Y tu… ¿Cuándo?

Si quieres recibir más información podemos fijar una cita en el Área de Juventud del Ayuntamiento de Málaga (mapa) a través del correo info@intercambia.org



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