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EXPERIENCIA EN ESLOVENIA

IMG_7816El siguiente artículo es un resumen subjetivo de la experiencia de seis “malagueños” intrépidos que se dejaron cautivar por los encantos de un proyecto llamado “O. D. A. – overcoming drug addiction” en un lugar de nombre impronunciable “Ajdovščina” en el pequeño país de Eslovenia.

Si estás leyendo esto, probablemente seas amigo, familiar, o un futuro malagueño intrépido, así que intentaremos ser lo más realistas posibles con el relato para poder dar mucha envidia, y así animaros a todos a participar, porque al final, ese es el objetivo.

Nuestro destino estaba relativamente cerca, en lo que a kilómetros se refiere, pero las combinaciones aéreas Málaga-Eslovenia y las limitaciones presupuestarias nos plantearon un reto que supimos solventar con facilidad. Así, decidimos hacer una parada previa en Venecia, de turismo y con la excusa, también, para empezar a conocernos entre nosotros. Y de ahí, y con la dirección en el google maps y casi sin avisar, conseguimos llegar a aquel lugar de nombre impronunciable después de arrastrar la maleta por veintitrés canales, un tren, un taxi, un bus, y una caminata cuesta arriba. Este comienzo del viaje nos sirvió para conocernos un poco mejor, crear un clima de confianza entre nosotros y consolidarnos como el que desde ese momento se convertiría en “el grupo de los españoles”.IMG_6911

Al fin, llegamos. Nos recibieron sorprendidos (éramos los únicos que habíamos llegado directamente sin avisar) y es que google maps hace milagros. Empezamos con los juegos de presentación, esperamos a que llegaran los que faltaban con unas cervecitas (y alguna cocacolita), esencial para empezar a hacer amigos y cerramos la noche en un bar, casi antro, al que el grupo de Eslovenia nos quiso llevar, de dónde Carlos y yo (Blanca) nos llevamos el amargo y gratificante recuerdo del Travaritza.

El proyecto como tal, empezó al día siguiente, y tenía una duración de una semana (con sus dos fines de semana). Y allí estábamos un sábado a las 9 de la mañana, los treinta “jóvenes”, 6 portugueses, 6 croatas, 6 italianos, 6 eslovenos y 6 españoles (lo sé, parece un chiste), preparados para empezar con un proyecto tan ambicioso como innovador, que no nos dejaría indiferentes.

A lo largo de la semana, trabajamos mucho de manera grupal, en pequeños grupos y en conjunto, hicimos reflexiones, (algunos se volvieron adictos a las “reflection gropus”), recibimos visitas de “centre for social work”. Y “health centre” Fuimos a la capital, a Liubliana, dónde no sólo conocimos al “mayor of Ljubljana” y el “novedoso” trabajo de karitas, sino también el que sería nuestro futuro himno del viaje “peace run” (os invito a que busquéis la canción en youtube), fuimos a Nova Gorica, donde nos tocó trabajar más duro de la cuenta, y visitamos también al “mayor de Ajdovščina”, que además nos regaló camisetas (muy útiles para las últimas etapas del viaje).IMG_7021

Hicimos fiestas temáticas, por países, una por noche, de bienvenida, despedida, y alguna extra también, (no os voy a engañar diciendo que sólo hemos ido a trabajar), porque por muy cansados que estuviéramos, en cuanto sonaba el lepo lepo y se enfriaban las cervezas, la energía y las ganas de parranda, nos delataban. Y es que en eso los españoles (aunque en este caso hemos tenido una gran competencia) siempre lo hemos dado todo.

Después de una intensa semana terminó nuestro intercambio. Un encuentro del que nos llevamos la mente llena de ideas, la cámara repleta de fotos y contactos para recibirnos en nuestras próximas vacaciones por Europa.

El último día, cuando nos estábamos despidiendo, no era capaz de expresar todo esto, y no era capaz porque necesitaba reflexionar, necesitaba mi tiempo de calma y de distancia para despejar la “nebulosa” de información, de gente, de vivencias y de aprendizaje, la abrumadora nebulosa que, una vez despejada te da una sensación indescriptiblemente gratificante.

A ti, que estás leyendo esto porque buscas una motivación, o necesitas ese empujoncito para animarte a hacer un intercambio, sólo puedo decirte que lo hagas, pero con ganas. Que te prepares, que te prepares para aprender del tema sobre el que gira el proyecto, que te prepares para conocer otras culturas y otras costumbres, que vayas con la mente abierta, vas a ver cosas que no te van a gustar y otras con las que te vas a sentir muy bien. Que te prepares para mantener una conversación en seis idiomas diferentes. Que participes, que tengas iniciativa, que seas una esponja, y absorbas todo lo que puedas, que seas receptivo, déjate llevar por todas las propuestas y dale tu toque personal a cada cosa. Vas a aprender, vas a hacer nuevos amigos y vas a exprimir al máximo cada minuto que estés allí. Y vas a estar cansado, y mucho, pero cansado de disfrutar, y ese es un cansancio positivo, ese cansancio que te hace cerrar los ojos con una sonrisita porque sientes que estás aprovechando el tiempo, aprendiendo y siendo partícipe de algo que, como mínimo, te va a hacer crecer como persona.

Gracias a Europaerestu y al programa Erasmus+ por darnos esta oportunidad, que espero (y hablo en nombre de los seis) que no sea la última.¡Queremos más!.DSC_1687

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