Os presentamos la experiencia de un grupo de jóvenes que han participado en un INTERCAMBIO del programa Erasmus+ en Turquía.
«Nuestro proyecto Erasmus+ estuvo dividido en dos modalidades de alojamiento y, en cierto modo, también en dos experiencias completamente diferentes. Durante una parte de la estancia nos alojamos en un hotel situado en una ciudad de la región de Rize, mientras que aproximadamente el 60 % del proyecto se desarrolló en un entorno completamente rural, concretamente en el Valle de Zenubia. Allí pasamos varios días acampando, conviviendo directamente con la naturaleza y alejándonos bastante de las comodidades a las que estamos acostumbrados en nuestro día a día.
Durante el proyecto tuvimos la oportunidad de realizar diferentes actividades relacionadas con el senderismo, la conciencia medioambiental, el ecologismo y el cuidado de la naturaleza. Algunas de las actividades estuvieron centradas en conocer el entorno que nos rodeaba y reflexionar sobre la importancia de protegerlo, mientras que otras abordaron cuestiones más
sociales, como los derechos europeos, la salud mental, los valores éticos y la convivencia entre personas procedentes de diferentes países y culturas. También trabajamos sobre la relación entre tecnología, sociedad y naturaleza, reflexionando sobre cómo la tecnología afecta a nuestra forma de relacionarnos, de vivir y de consumir recursos y, al mismo tiempo, sobre cómo nuestras acciones tienen consecuencias directas sobre el medio ambiente.
Una de las partes más enriquecedoras del proyecto fue precisamente la posibilidad de compartir todas estas experiencias con personas de diferentes partes de Europa. La convivencia nos permitió conocer otras culturas, formas de pensar y maneras de entender cuestiones como la naturaleza, la sostenibilidad o los derechos humanos. Además, pudimos establecer vínculos con personas con las que, probablemente, nunca habríamos tenido la oportunidad de coincidir fuera de un proyecto de estas características. La convivencia diaria, las
actividades y los momentos informales hicieron que se generase un sentimiento de unión bastante fuerte entre gran parte de los participantes.
La experiencia en el entorno rural fue, sin duda, una de las más intensas y diferentes que vivimos. Durante varios días dormimos literalmente en un campo, en tiendas de campaña y en unas condiciones bastante alejadas de las comodidades habituales. Estábamos rodeados de naturaleza y tuvimos contacto directo con diferentes animales, desde vacas y perros hasta algunos compañeros de convivencia bastante menos agradables, como mosquitos, pulgas y chinches. También tuvimos que adaptarnos a unas duchas en las que había aproximadamente 20 litros de agua para cuatro personas y a otras situaciones que, en algunos momentos, pusieron a prueba nuestra capacidad de adaptación.
Aunque las condiciones del alojamiento en el campo dejaban bastante que desear, creemos que precisamente esa parte de la experiencia nos permitió aprender algo importante: valorar las cosas que normalmente damos por sentadas. Tener una ducha con agua suficiente, una cama cómoda, intimidad, buena conexión a Internet o simplemente disponer de determinados recursos básicos son cosas a las que normalmente no prestamos demasiada atención. Pasar varios días en unas condiciones mucho más limitadas nos hizo ser más conscientes de todas esas comodidades y entender que no todas las personas tienen acceso a ellas.
También tuvimos la oportunidad de conocer diferentes lugares de la región y disfrutar de algunos de sus espacios naturales. Aunque no siempre recordemos el nombre exacto de todos ellos, fueron experiencias que nos permitieron conocer una parte del territorio que probablemente no habríamos descubierto de otra manera. El contacto directo con el entorno fue una parte fundamental del proyecto y ayudó a conectar los contenidos que trabajábamos en las actividades con una experiencia real.
Por otro lado, consideramos que uno de los aspectos que más se podrían mejorar fue la organización y, especialmente, la logística relacionada con la alimentación. En varias ocasiones percibimos bastante improvisación y la sensación de que no existía un plan B ante determinadas situaciones. Esto provocó que en algunos momentos la comida no estuviera bien organizada o que no hubiera suficiente para todas las personas. Aunque la comida, en términos generales, estaba bastante bien, la
forma de distribuirla y planificarla podía resultar bastante caótica. Creemos que una mejor planificación previa habría evitado muchos de estos problemas y habría hecho que la experiencia fuese mucho más cómoda para todos los participantes.
A pesar de estas dificultades, la valoración que hacemos de la experiencia es globalmente positiva. La gente que participó en el proyecto nos pareció, en general, muy cercana, abierta e interesante. También tuvimos una buena impresión de gran parte de las personas responsables de la organización y de los participantes procedentes de otros países. La convivencia entre diferentes nacionalidades fue uno de los puntos fuertes del proyecto y nos permitió aprender no solamente a través de las actividades programadas, sino también mediante las conversaciones, los intercambios culturales y las experiencias compartidas durante el tiempo libre.
Sin embargo, también creemos importante señalar algunos aspectos relacionados con la inclusión y la diversidad. Durante el proyecto pudimos observar determinadas actitudes y comentarios homófobos por parte de algunos integrantes del equipo de Macedonia del Norte. Consideramos que este tipo de situaciones deberían abordarse con mayor profundidad en futuros proyectos, especialmente teniendo en cuenta que Erasmus+ pretende fomentar valores como la inclusión, el respeto, la diversidad y la convivencia entre personas diferentes. Creemos que sería positivo que todas las organizaciones participantes recibieran una preparación previa más completa sobre diversidad sexual y de género, de manera que todas las personas pudieran sentirse completamente seguras, respetadas e incluidas independientemente de su identidad u orientación.»
Y tú… ¿cuándo?
Si quieres recibir más información podemos fijar una cita a través del correo contacto@intercambia.org
INTERCAMBIA – EUROPAERESTU.eu Europa Eres Tú