Os acercamos la experiencia de Alexia voluntaria de Francia en el CES Sta Maria de los Angeles, de Málaga, por 9 meses.
Todo empezó con un encuentro en Hungría. Tres personas hacían su voluntariado con el CES y me hablaron de su experiencia; yo también formé parte de ella. Se puede hacer voluntariado hasta los 30 años… ¿30 años? ¡Pero eso es el año que viene! Para mí, entonces, era impensable perder esta oportunidad única. Así que me puse a buscar el proyecto ideal. ¿Qué quería hacer? Trabajar con jóvenes, con adolescentes. Idealmente, en un contexto de educación formal para añadir una buena referencia a mi CV. Sí, sí, de verdad pensé en mi CV, en el hecho de que el nombre de un instituto sería una bonita línea más. Pero eso fue sin contar todas las competencias que iba a desarrollar durante este voluntariado.
De esta experiencia me quedo con dos puntos muy importantes: los ENCUENTROS y la INTERCULTURALIDAD. Será complicado hablar de uno sin el otro, así que haré una pequeña mezcla. ¿Quiénes fueron las primeras personas que conocí? ¡Mis compañeras de piso! Ksenia y Rosie son encantadoras. Estoy muy agradecida de haber compartido parte de mi vida, de mi día a día, con ellas. Son muy atentas y siempre están listas para hacer cosas. A veces era difícil coincidir, así que fijamos una cena al mes para pasarla juntas. Una de nosotras cocinaba para las demás y pudimos compartir especialidades de nuestros respectivos países, hacer pruebas culinarias o compartir pequeñas recetas bien guardadas. Luego, conocimos a las chicas del Piso San Rafael. También fue un descubrimiento muy bonito. Y le siguieron comidas, excursiones a Granada o Benalmádena, senderismo, Tintos de verano, juegos de mesa, una noche de Eurovisión, momentos en la playa…
No puedo detallar y enumerar a todas las personas que conocí, la lista sería demasiado larga y sin duda olvidaría nombres, cuando cada persona me aportó al menos algo. Entre el On-Arrival Training y la Evaluación Intermedia, ¡hay que admitir que el CES es muy bueno reuniendo a personas excepcionales!
Bueno, y otra cosa… ¿Hablamos de las delicias regionales y nacionales? La tortilla, la paella, el vino dulce, las croquetas, las berenjenas fritas… ¡Y un largo etcétera! Es fácil adaptarse a la vida local y al arte de «tapear». Bueno, es fácil… En este caso, sí. La mayor dificultad que soporto en esta ciudad es lo sucia que está. Las papeleras desbordan, hay basura por toda la playa, por el mar, no se puede hacer una ruta de senderismo sin encontrar un papel en el suelo. Es el gran defecto de Málaga. Pero probablemente el único.
Hablando de la experiencia de voluntariado, estoy encantada con la acogida que me dio el instituto. Los profesores y los alumnos son adorables y se nota su deseo de colaborar y de integrarnos. Es un gran placer para mí poder ser útil en un contexto tan acogedor e inclusivo. Con la otra voluntaria, nos hemos llevado muy bien. Y también fue agradable tener cada una nuestras misiones, pero también poder actuar juntas en otros eventos. He aprendido muchísimas cosas sobre la gestión de proyectos Erasmus, la enseñanza en general, los proyectos pluridisciplinares y he aprendido que no, no todas las escuelas son iguales. He aprendido (o más bien, esto me lo ha confirmado) que el bienestar de los alumnos es más importante que sus aprendizajes teóricos y que el lugar del diálogo internacional es la clave del futuro de los jóvenes.
Estoy muy agradecida por haber podido disfrutar de esta oportunidad que nos brinda la Unión Europea y agradezco profundamente a cada uno y cada una de los actores y actrices que han contribuido a mi bienestar y a mi evolución a lo largo de este proyecto.
INTERCAMBIA – EUROPAERESTU.eu Europa Eres Tú