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EXPERIENCIA SVE EN ISLANDIA

caslo dos punto cero 
Islandia, mayo de 2013, aterrizo en el aeropuerto de Keflavik y lo primero que se me pasa por la cabeza es: Ok, ya estamos aquí, ¿y ahora qué? No pasa nada, me esperan en la ciudad mi coordinadora de SEEDS, Sonja, y dos voluntarios, que me llevan a la casa donde viviría al principio de mi proyecto, donde llevamos a cabo el training y las clases de islandés (¡Vaya idioma!).
 
En total éramos unos 13 ó 14 EVS, sí, un montón, pero por eso mismo fue la cosa genial, mucha gente de distintos países pero con tus mismas preocupaciones que íbamos a SEEDS.
SEEDS es una organización que organiza campamentos para voluntarios internacionales en Reykjavik, parques nacionales, granjas y eventos variados. Nuestra posición como voluntarios europeos era de environmental messenger y de workcamp leader en esos campamentos.
 
 

caslo

En mi caso era environmental messenger, aunque luego actúas de líder si el campamento no es de educación ambiental.
 
¿Pero qué hacía exactamente en Islandia?
 
Básicamente, me ocupaba de que cada campamento fuera como la seda, recibía voluntarios internacionales que pagaban una cuota y durante 2 semanas nos íbamos a la granja, parque nacional o donde tocara… y allí echábamos una mano con una serie de tareas concretas, ya sea arreglar vallas, hacer un camino, clasificar ovejas, reforestar, crear obras de arte con madera, ayudar en carreras de orientación y todo lo que se planee. 
¿Problemas? Pocos, pero eres el responsable del grupo, así que tienes que estar atento por si pasa algún accidente, motivarles para hacer las tareas, levantarse temprano… pero en general se hace muy fácil (el componente amistad se hace palpable).
 

caslo dos punto cero 2

Todo, como no, en inglés, por lo que ser EVS te sirve además para mejorar el idioma.
 
En cada campamento estaba 24 horas al día con los voluntarios, y siempre teníamos días libres los fines de semana, ¿qué hacíamos? Irnos en coche (casi siempre prestado) a hacer excursiones, que si un montecillo por aquí, que si un pueblecito por allá, que si una poza geotermal por ahí (lo mejor que puedes hacer, altamente recomendable), que si un festival por acá.
 
Tras el campamento era hora de ver a otros EVS en Reykjavik, y disfrutar de días libres hasta el siguiente campamento, salir de fiesta, hacer deporte, piscina o autostop a recorrerse la isla (mi afición favorita en Islandia).
 
Y nada, los meses pasan, aprendes más y más cosas nuevas, conoces más y más gente (locales, turistas y voluntarios) hasta que diciembre está a la vuelta de la esquina y el tiempo se ha pasado volado, pero te llevas un saco de conocimientos, amigos, contactos y buenos recuerdos.
 
¿Cómo fue la experiencia? Genial.
¿Lo volverías a hacer? Siempre.
¿Recomendarías a alguien ser EVS? No lo dudes y hazlo.
 
P.D.: Agradecimiento especial a Pedro y Eva, que hicieron el trámite para irme fácil fácil, y aunque no pude mantenerlos al día, me ayudaron de nuevo rápido rápido para gestionar el papeleo de vuelta 🙂
 
José Carlos
casloooo
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