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EXPERIENCIA VOLUNTARIADO POLONIA

Os presentamos la experiencia de un grupo de jóvenes que han participado en un voluantariado del Cuerpo Europeo de Solidaridad (CES) del programa ERASMUS+ en Polonia.

Hola, ¿qué tal todo? Me llamo Alejandro Serrano Vives, tengo 30 años y soy de Elche (Alicante). El 16 de octubre de 2020 llegué a Cracovia para realizar un voluntariado fomentado por el Cuerpo Solidario Europeo, al principio con muchas dudas sobre cómo iba a ser capaz de ser una persona autónoma en un país que a priori, parece bastante diferente a España (distinto idioma, cultura, tiempo, gastronomía…). Lo cierto es que vine algo asustado, pero al mismo tiempo muy motivado porque llevaba mucho tiempo pensando en salir de España y visitar otro país, además de que la propuesta de mi proyecto me pareció siempre bastante atractiva y, por otro lado, quería mejorar mi inglés ya que lo tenía bastante estancado por aquel entonces.


La convivencia en casa con los demás voluntarios siempre fue buena, no tuvimos prácticamente problemas de convivencia, a pesar de que al principio para mí el idioma fue una barrera que me impidió en ciertos momentos comunicarme como realmente hubiese querido.

Sin embargo, una compañera de piso alemana “Kasia” me ayudó muchísimo con el inglés, tanto a mí como a otro compañero de piso español que llegó meses más tarde para sustituir a otro compañero de piso italiano que tuvo que abandonar el proyecto con anterioridad.

Durante ciertos momentos con restricciones severas de Covid, todos pasamos por etapas de encontrarnos mejor y peor psicológicamente, pero siempre nos apoyamos entre nosotros en casa para pasar el rato de la mejor manera posible (jugando a diferentes tipos de juegos como cartas, juegos con móviles o simplemente hablando mientras escuchábamos música). Lo cierto es que aún seguimos en contacto por nuestro grupo de Whatsapp y nos mantenemos actualizados de la situación actual de cada uno, creamos una buena piña.


Por otro lado, el trato recibido tanto por mi organización de acogida (Strim) como por la escuela en la cual desarrollé mis labores de voluntario, fue excepcional, siempre me trataron adecuadamente y yo me sentí muy acogido en todo momento, a día de hoy sigo teniendo relación con ciertas personas de ambos sitios. En la escuela el principal hándicap fue el idioma, sobre todo con los niños por supuesto, algunos profesores hablaban inglés y eso facilitaba bastante las cosas, pero aun así, no fue para nada un obstáculo, pude disfrutar muchísimo jugando con los niños y practicando todo tipo de actividades deportivas (ya que yo estaba en el área de educación física) y siempre me sentí muy querido y valorado por ellos.

Mi organización de acogida siempre me ayudó y facilitó todo lo necesario relativo a cualquier tipo de trámite que tuviera que realizar o cualquier inconveniente que me pudiera surgir, sobre todo nuestra coordinadora asistente asignada a nuestra casa “Aleksandra” tuvo siempre un trato impecable y ejemplar con nosotros y a menudo nos reuníamos con ella para cenar en casa y hablar de todo en general.


En definitiva, fue algo duro en su día dar el paso de ir a otro país, pero fue una decisión más que acertada. Actualmente estoy trabajando y viviendo aquí en Cracovia con un amigo español con el que estudié en la universidad y de momento, todo nos va bien y pensamos en quedarnos una temporada.

Y tú… ¿Cuándo? 


Si quieres recibir más información podemos fijar una cita a través del correo info@intercambia.org

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